Testimonio de José Hernández

IDDPMI-Testimonio de Jose HernandezMi Testimonio del Accidente
Hola, Dios los Bendiga, nací y crecí en Ponce siendo un joven común y corriente hasta que un accidente automovilístico cambio la trayectoria de mi vida y la de mi familia, para el año 1979. En aquel entonces tenía padres que asistían a la iglesia tradicional, los cuales visitaban  la iglesia solo los domingos. Pero dicho accidente cambio nuestra forma de ver las cosas, porque en ese accidente salí gravemente  herido tanto así, que los doctores solo me dieron 72 horas de vida y si pasaba de las 72 horas de vida entonces quedaría como un vegetar en una cama. Pero Dios está grande que tenía otro plan conmigo. Mis padres  comienzan  asistir a la iglesia Evangélica unida, ya que la hermana de mi padre lo había invitado en una ocasión. Estando mis padres en aquel lugar pidieron como toda persona por una sanidad para su hijo. Recuerdo que mi padre me llevo al frente cosa que no quería hacer, pero pase y allí me espero el pastor  y 2  personas más y ellos oraron por mí, yo era muy niño y realmente no sentí nada, pero algo sucedió allí, porque hoy lo entiendo así porque de la muerte muchas veces me libro. Luego de eso mi crecimiento como todo joven fue normal. Mi mente cambio Los años pasaron y no supe agradecer lo que Dios había hecho en aquel lugar santo, me olvide del milagro que Dios hizo aquel día. Mi vida cambio y la de mis padres también cuando todos supieron a través de los años que en el mundo de las drogas estaba yo, perdido y sin remedio me encontraba, trate de ocultarlo lo más que pude, pero a la larga todo se supo. Muchos fueron los esfuerzos de mis padres para que a los caminos del señor volviera yo, me puse rebelde inclusive deje de creer, decía que los que caían de espalda todo era un show y que la iglesia (entendiendo yo que era la estructura) solo servía para recoger dinero porque todos los días me hablaban de Dios. De continuo estaba la palabra Dios en la boca de mis padres y me recordaban el milagro que Dios hizo conmigo, pero caso miso hacia yo, QUE..!!  BA..!!  NO ME IMPORTABA  NA..!!  En el mundo de las drogas quería estar yo. Como yo estaba cansado de tantos problemas y palabras que me decían mis padres, pensé que el irme de allí era la solución  y conocí a una mujer que resurto ser cristiana y en el momento no le di importancia, pero no sabía el plan que tenía conmigo Dios. Como todo matrimonio en el comienzo iba todo bien pero luego de un tiempo ella se dio cuenta en lo que estaba yo muchos problemas tuve con ella ya mi adicción era tan fuerte que ya me iba por muchos días a la calle y no regresaba a la casa. Mi esposa como cristiana no perdía la fe de que yo conociera al Señor. Su madre siempre la aconsejo y le decía (la mujer sabia edifica su casa, más la necia con sus manos la destruye)  pero poco a poco su afán de que yo me entregara al Señor aumento comenzó a preguntarme todo el tiempo si quería ir a la iglesia con ella, en un tiempo la acompañaba y siempre le decía que yo iba a la iglesia solo por ella pero luego de un tiempo su afán creció y mi angustia también todo el tiempo me preguntaba lo mismo (vas a ir a la iglesia) y comencé a decirle que no, con solo pensar que me preguntaría mi angustia crecía pero le decía no me preguntes tanto porque me alejas del Señor y luego decía (no te preocupes no pierdas la fe) Un día dimos un viaje de vacaciones a Orlando y una sobrina de mi esposa nos invitó a la iglesia un domingo y como era de esperarse fuimos, al próximo domingo nos volvió a invitar y yo le dije no pero mi esposa fue y allí el Señor le hablo y le dijo (eres una mujer muy precipitada lo que pides para tu esposo yo lo haré pero en mi tiempo, yo tengo a tu esposo en mis manos) así le dijo el Señor a mi esposa. Ella, luego de ese viaje comprendió muchas cosas y comenzó a ser más obediente y comenzó a orar más y ayunar más, comenzó a pagar el precio de su petición delante del Señor. Luego de 2 años ½  el convertido ahora era yo, un 21 de marzo de 2008 entregue mi vida al Señor,  ese día era viernes santos que mientras Dios moría por mi yo comenzaba a vivir para el Aleluyaa!! No sabía lo hermoso que es Dios. Que el vicio a alcohol y drogas de mi ser quito, pero el vicio de cigarrillos quedo y a continuación te cuento como Dios obro.  Testimonio del Cigarrillo